Se reúnen a las 11 en la sede de la calle Azopardo.
La CGT se reune hoy en la sede de Azopardo. FOTO NA ARCHIVO DANIEL VIDES FOTO NA ARCHIVO DANIEL VIDES
06/02/2026
Buenos Aires, 6 febrero (NA)- La sede histórica
de la Confederación General del Trabajo (CGT), ubicada en la calle Azopardo, se
convertirá este viernes a las 11:00 en el epicentro de una decisión que marcará
el pulso político de las próximas semanas.
El Consejo Directivo de la central obrera fue convocado con
una urgencia dictada por la agenda legislativa: el inminente tratamiento de la
reforma laboral en el Senado de la Nación. En este encuentro, la cúpula
sindical deberá resolver si profundiza el plan de lucha mediante un paro nacional
o una movilización masiva el día del debate en el recinto.
Según pudo saber la Agencia
Noticias Argentinas, la discusión interna refleja una fractura estratégica
evidente. Por un lado, el sector denominado "dialoguista" o de los
"Gordos" e "Independientes" —representado por figuras como
Héctor Daer (Secretario General y titular de Sanidad) y Gerardo Martínez
(Secretario de Relaciones Internacionales y titular de la UOCRA)— priorizó
durante las últimas semanas el tejido de redes políticas. Su estrategia se ha
centrado en el cabildeo con gobernadores y senadores, buscando introducir
modificaciones técnicas al proyecto que atenúen el impacto sobre los derechos
colectivos de los trabajadores.
En la vereda opuesta, el ala más combativa, liderada por
Pablo Moyano (Secretario General y referente de Camioneros) y respaldada por
los gremios del transporte y las dos vertientes de la CTA, reclama un cese de
actividades inmediato. Para estos sectores, la vía parlamentaria es
insuficiente ante lo que consideran un avance irreversible sobre las conquistas
históricas del movimiento obrero argentino.
Antecedentes de una resistencia histórica
La posibilidad de un paro general durante el debate legislativo
no es un recurso nuevo, sino una herramienta de presión que ha definido las
crisis institucionales de las últimas décadas. La memoria sindical evoca
episodios donde la movilización popular fue el último dique de contención
frente a proyectos de flexibilización laboral.
En el año 2000 ante la denominada “Ley Banelco”, bajo el
gobierno de Fernando de la Rúa, la reforma laboral fue impulsada en medio de un
escándalo de sobornos en el Senado. La CGT disidente de aquel entonces, también
con fuerte protagonismo del transporte, encabezó huelgas generales que
terminaron por erosionar la legitimidad del Ejecutivo.
En diciembre del 2017, durante la gestión de Mauricio Macri,
el intento de avanzar con una reforma laboral tras la aprobación de la reforma
previsional generó jornadas de extrema violencia frente al Congreso y paros
nacionales que obligaron al gobierno de turno a retirar el proyecto de la mesa
de discusión parlamentaria.
En enero del 2024, en la etapa más reciente, la CGT ya
demostró su capacidad de reacción con un paro nacional a solo 45 días de la
asunción de la nueva gestión, marcando un récord histórico en la celeridad de
una medida de fuerza contra un gobierno recién electo.__IP__
La decisión que tome el Consejo Directivo este viernes
dependerá, en gran medida, del análisis sobre la lealtad de los bloques
provinciales en la Cámara Alta. A pesar de las gestiones directas, el respaldo
de los mandatarios peronistas no ha sido unánime, lo que ha generado un clima
de incertidumbre sobre el margen de negociación real.
Si la CGT opta por el paro total, el conflicto sindical
volverá a ocupar el centro de la escena, no solo como una demanda gremial, sino
como un actor de peso en el equilibrio de poder nacional. La definición de hoy
determinará si la central obrera se mantiene como un interlocutor político o si
asume el rol de vanguardia en la resistencia social contra las reformas
estructurales del oficialismo. #AgenciaNA.
Fuente:noticiasargentinas.com

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