Ley de Glaciares: investigador de la UNSE alertó sobre riesgos para el agua y la producción en Santiago
El docente e investigador, Raúl Esteban Ithuralde, alertó por las posibles consecuencias ambientales y socioeconómicas para provincias como Santiago del Estero, luego de exponer sobre la importancia estratégica de proteger las nacientes de los ríos.
27/03/2026
Tras su participación en la audiencia pública convocada en
la Cámara de Diputados de la Nación para debatir modificaciones a la Ley de
Glaciares, el docente e investigador de la Universidad Nacional de Santiago del
Estero (UNSE), Raúl Esteban Ithuralde, alertó por las posibles consecuencias
ambientales y socioeconómicas para provincias como Santiago del Estero, luego
de exponer sobre la importancia estratégica de proteger las nacientes de los
ríos.
Ithuralde, quien integra el Instituto de Estudios para el
Desarrollo Social (Indes) y coordina el grupo “Educación, Ambiente, Hábitats y
Territorios”, remarcó en diálogo con Radio Universidad que su participación se
dio en un contexto “preocupante”, marcado por cuestionamientos al
proceso.
Durante su exposición, el investigador sostuvo la necesidad
de mantener y fortalecer las protecciones sobre las regiones glaciares y
periglaciares, pese a que ocupan una porción reducida del territorio. “Se trata
de menos del 1,5% de la superficie de la cordillera y precordillera, pero son
zonas críticas porque allí nacen los ríos”, indicó.
IMPACTO EN SANTIAGO
En ese sentido, enfatizó el impacto directo que podría tener
una flexibilización de la normativa en Santiago del Estero. “Más del 55% de la
población vive cerca del río Dulce y depende de ese recurso. En una provincia
con escasas lluvias durante gran parte del año, no hay otra fuente de agua
disponible”, explicó.
Ithuralde detalló que las zonas periglaciares ubicadas en
Catamarca, Tucumán y Salta alimentan la cuenca Salí-Dulce, cuyo recorrido
incluye el embalse de Río Hondo y atraviesa gran parte del territorio
santiagueño. “Cualquier contaminación en la cuenca alta se traslada aguas
abajo, afectando a miles de personas y actividades productivas”, advirtió.
El investigador también puso el foco en el impacto
económico: “Santiago del Estero cuenta con más de 290.000 hectáreas bajo riego.
La producción hortícola, ganadera y agroindustrial depende directamente de la
calidad del agua, al igual que el turismo en zonas como Termas de Río Hondo”.
En relación con la actividad minera, aclaró que la Ley de
Glaciares no prohíbe la explotación en general, sino que establece restricciones
en áreas sensibles. “El problema es permitir actividades en nacientes de ríos.
En explotaciones a cielo abierto, por ejemplo, se liberan partículas que pueden
contaminar las cuencas, y cualquier incidente puede tener efectos a lo largo de
cientos de kilómetros”, explicó.
Sobre el desarrollo de la audiencia, Ithuralde señaló que la
mayoría de las exposiciones se manifestaron en contra de las modificaciones,
provenientes de sectores académicos, productivos y sociales. Sin embargo,
cuestionó la actitud de algunos legisladores: “Hubo falta de disposición a
escuchar argumentos técnicos e incluso situaciones de falta de respeto hacia
los expositores”.
Finalmente, expresó escepticismo respecto del impacto real
de las audiencias en el proceso legislativo. “No parece haber voluntad de
incorporar esta participación ciudadana, pese a tratarse de un hecho casi sin
precedentes por la cantidad de personas interesadas en debatir sobre un recurso
vital como el agua”, concluyó.

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