El rector de la UNSE, Marcelino Ledesma, alertó sobre un atraso salarial del 55% y la parálisis de programas científicos por falta de fondos. La Justicia Federal ya falló a favor de las universidades, mientras el presupuesto operativo se reduce al 8%.
21/04/2026
En un contexto de máxima tensión para el sistema educativo superior, las autoridades de la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE) lanzaron una dura advertencia sobre el estado crítico de la institución. El rector Marcelino Ledesma y la vicerrectora Fernanda Mellano detallaron cómo el desfinanciamiento está erosionando las bases académicas, científicas y sociales de la universidad pública local.
Las autoridades explicaron que actualmente existe un proceso
judicial en curso impulsado por universidades públicas para exigir el
cumplimiento de la normativa. “Hay un fallo de primera instancia que hace lugar
al planteo y una posterior ratificación por parte de la Cámara Federal, que
convalida la necesidad de cumplir con la ley de financiamiento universitario”,
señaló Ledesma.
El rector agregó que el caso podría escalar a la Corte
Suprema de Justicia de la Nación, en caso de que se mantengan las instancias de
apelación. Por su parte, Mellano describió el fuerte impacto que la situación
presupuestaria tiene en el funcionamiento cotidiano de la universidad. “El
problema más crítico es el salarial: desde 2023 a la actualidad hay un atraso
superior al 55%”, afirmó.
Además, indicó que el recorte en becas afecta directamente a
los estudiantes. “Estamos trabajando con recursos limitados, tratando de
sostener las actividades académicas, de investigación y de extensión en un
contexto muy complejo”, sostuvo.
En esa línea, Ledesma detalló que la reducción del
financiamiento también repercute en el desarrollo de actividades académicas.
“Las salidas de campo, los trabajos de laboratorio y otras instancias
fundamentales para la formación se han reducido, aunque no se han eliminado”,
explicó.
Asimismo, advirtió sobre la paralización de programas clave.
“Líneas de financiamiento para extensión, fortalecimiento de doctorados o
programas como Equipar Ciencia y Construir Ciencia no han tenido continuidad
este año, lo que afecta directamente al sistema científico y tecnológico”,
indicó.
Otro de los puntos señalados fue la composición del
presupuesto universitario. Según precisó el rector, cerca del 92% de los
recursos se destina al pago de salarios, mientras que solo un 8% queda para el
funcionamiento general. “El esquema ideal debería ser de un 85% para salarios y
un 15% para funcionamiento, y ese desbalance es parte del reclamo que
sostenemos”, subrayó.
En cuanto a las becas, Ledesma mencionó que algunas líneas
continúan para estudiantes ya incluidos, pero con restricciones en nuevos
ingresos, como ocurre en programas estratégicos. “Esto limita las oportunidades
de acceso y permanencia en la universidad”, afirmó.
A pesar del contexto, las autoridades remarcaron que la UNSE
mantiene mecanismos de control y transparencia en la ejecución de sus recursos.
“Contamos con auditorías internas y rendiciones periódicas ante Nación, por lo
que estamos en condiciones de responder a cualquier requerimiento”, aseguró
Mellano.
Finalmente, destacaron la importancia de contar con datos
concretos y previsibilidad presupuestaria para garantizar el normal
funcionamiento del sistema universitario público. “La universidad no puede
detenerse, pero necesita condiciones adecuadas para sostener su rol académico,
científico y social”, concluyó la vicerrectora.

Comentarios
Publicar un comentario