Claudia Guzmán es ingeniera en Industrias Alimentarias y creadora de BIOS.
13/04/2026
La Universidad Nacional de Santiago del Estero
(UNSE) vuelve a ser protagonista a través de sus egresados. Esta vez,
con el caso de Claudia Guzmán, ingeniera en Industrias Alimentarias y creadora
de BIOS, un emprendimiento dedicado a la elaboración de alimentos funcionales
como bebidas probióticas, vinagre de sidra y productos orgánicos.
Guzmán, egresada de la Facultad de Agronomía y
Agroindustrias, destacó con orgullo su paso por la casa de estudios, donde
comenzó a gestarse el camino que hoy la posiciona como referente en el
desarrollo de productos vinculados a la salud y la nutrición.
“Soy una feliz y orgullosa egresada de la UNSE”, expresó
durante una entrevista en Radio Universidad, al tiempo que recordó su etapa
como estudiante y su rol como ayudante en la cátedra de Microbiología Aplicada,
un espacio clave en su formación. Fue allí donde nació su interés por los
microorganismos y su impacto en la industria alimentaria.
En ese entonces, explicó, el enfoque académico
estaba mayormente orientado al estudio de microorganismos patógenos. Sin
embargo, con el avance de la ciencia, comenzaron a tomar relevancia aquellos
que generan beneficios para la salud, conocidos como probióticos. Ese cambio de
paradigma fue determinante para el desarrollo de su proyecto.
BIOS surgió inicialmente como una experiencia personal.
Guzmán comenzó elaborando estos productos para mejorar su propia salud y la de
su entorno cercano. Con el tiempo, y a medida que crecía el conocimiento sobre el
microbiota y sus beneficios, el emprendimiento logró expandirse y posicionarse
en el mercado local.
Actualmente, BIOS produce bebidas fermentadas con
probióticos -en versiones lácteas y herbales- y vinagre de sidra de manzana
orgánico, un producto que cuenta con certificaciones de calidad y permite su
comercialización a nivel nacional.
La ingeniera explicó que los probióticos son
“microorganismos vivos que, ingeridos en cantidades adecuadas, generan
beneficios en la salud”, y remarcó la importancia de incorporarlos en la
alimentación diaria, especialmente frente a los efectos negativos del estilo de
vida moderno, marcado por el consumo de ultraprocesados, el estrés y el uso
frecuente de antibióticos.
En este sentido, subrayó que sus productos buscan contribuir
al equilibrio del microbiota, promoviendo la presencia de microorganismos
beneficiosos en el organismo.
Además del desarrollo productivo, Guzmán hizo hincapié en la
importancia de la formación universitaria como base para emprender. “Lo
principal es formarse. Siempre tiene que haber una necesidad real para
resolver”, sostuvo, y alentó a los estudiantes a animarse a llevar sus ideas a
la práctica.
También remarcó la importancia de la perseverancia y de no
esperar condiciones ideales para comenzar: “Puedes tener una idea brillante,
pero si no pasas a la acción, no vale nada. El éxito no es una línea recta, se
construye aprendiendo de los errores”.
La historia de Claudia Guzmán refleja no solo el potencial
de la formación pública, sino también el valor de la innovación y el compromiso
con la salud, en un contexto donde los alimentos funcionales ganan cada vez
mayor protagonismo.

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