Especialistas en nutrición alertan sobre el impacto que podría tener la eliminación de la normativa en el acceso a información alimentaria, la prevención de enfermedades y la protección de niños y adolescentes.
09/06/2026
La posible derogación de la Ley de Promoción de la
Alimentación Saludable volvió a instalar el debate en el ámbito
sanitario y académico. Mientras el Gobierno nacional impulsa su eliminación en
el Congreso, profesionales de la salud advierten sobre las
consecuencias que podría tener la medida en la población.
En ese contexto, la licenciada Cristina Salvatierra,
nutricionista y docente de la Universidad Nacional de Santiago del
Estero (UNSE), sostuvo que avanzar en este sentido representaría “un
enorme retroceso en materia de derechos y salud pública”.
La iniciativa cuenta con el impulso del Poder Ejecutivo
Nacional y se fundamenta en que la normativa no habría cumplido los
objetivos esperados y que el sistema de etiquetado generaría confusión
en los consumidores, además de dificultades para la industria.
Sin embargo, Salvatierra cuestionó esos argumentos y señaló
que la ley aún no tuvo el tiempo suficiente para ser evaluada en su
totalidad, especialmente en lo referido a la educación alimentaria
en las escuelas, uno de sus ejes centrales.
“No debería ser necesario ser experto en nutrición para
entender qué estamos comiendo”, remarcó, al explicar que los sellos
permiten identificar de manera rápida el exceso de nutrientes críticos
como azúcares, sodio y grasas saturadas, vinculados a enfermedades
como la obesidad, la hipertensión y la diabetes.
Además, destacó que existen estudios que evidencian cambios
positivos en los hábitos de consumo, con personas que toman decisiones más
informadas a partir de la implementación del etiquetado.
No obstante, reconoció que la normativa puede ser
perfeccionada: “toda política pública es perfectible, pero una cosa es
mejorarla y otra muy distinta es derogarla”, afirmó.
Uno de los puntos de mayor preocupación es el impacto en
la salud infantil. Según explicó, se observa un aumento de
enfermedades asociadas a la mala alimentación en edades tempranas, como diabetes
tipo 2 e hígado graso, antes consideradas patologías propias de adultos.
En ese sentido, subrayó que la ley también contempla restricciones
a la publicidad dirigida a niños, un aspecto clave para evitar estrategias
de marketing que incentiven el consumo de productos ultraprocesados.
Finalmente, Salvatierra pidió que el debate incluya la
participación de especialistas y sostuvo que cualquier modificación
debe poner en el centro la salud de la población. “Esta ley puede
mejorarse, pero eliminarla sería un retroceso”, concluyó.

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